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Hay profesiones que uno planifica durante años y otras que aparecen justamente cuando parece que las cosas no pueden ir peor.
Mi camino hacia la interpretación en el campo médico fue un poco así.
Antes de trabajar como intérprete remoto para empresas de Estados Unidos, ya llevaba varios años relacionado con los idiomas. Había sido profesor de inglés en instituciones privadas. También daba clases particulares y había tenido la oportunidad de impartir formación a empresas.
Además de la enseñanza, ya había realizado algunos trabajos de interpretación presencial, tanto para empresas como para particulares, y también traducía documentos.
Incluso, ayudaba a colombianos que se encontraban en el exterior y necesitaban realizar diferentes gestiones relacionadas con sus documentos, como apostillas y otros trámites. Así fue como nació Traduccionesjs.org como servicio.
En ese momento no sabía que todo aquello terminaría llevándome al trabajo remoto.
Antes de la interpretación remota ya estaba trabajando con idiomas
Durante mucho tiempo mi relación con el inglés estuvo principalmente ligada a la enseñanza.
Me gustaba trabajar con personas diferentes y adaptar las clases según sus necesidades.
No era exactamente lo mismo enseñar inglés a un adolescente que trabajar con un adulto o preparar a un profesional dentro de una empresa.
Con los años fui acumulando una experiencia que después resultaría mucho más importante de lo que imaginaba: aprender a escuchar a las personas, detectar qué necesitaban y encontrar la mejor manera de comunicar una idea.
Al mismo tiempo, comenzaron a aparecer oportunidades relacionadas con la traducción y la interpretación.
En algunas ocasiones tuve que interpretar presencialmente para empresas y particulares.
También empecé a traducir documentos y a ayudar con trámites para personas que necesitaban presentar documentación en otros países.
Todo aquello parecía una colección de trabajos diferentes.
Pero, mirando atrás, en realidad había un hilo común:
los idiomas y la necesidad de facilitar la comunicación entre personas.
Entonces llegó el año 2020
En 2020 había tomado una decisión.
Había alquilado un local para establecer una oficina y desarrollar mis actividades profesionales de una manera más estable.
La idea era seguir creciendo con la enseñanza de inglés, las traducciones, las interpretaciones y los servicios que ya venía realizando.
Y entonces ocurrió algo que ninguno de nosotros tenía previsto.
La pandemia.
El mundo prácticamente se detuvo.
Las empresas cerraron, muchas actividades quedaron suspendidas y, de repente, aquel proyecto que parecía tener sentido unas semanas antes dejó de tenerlo.
Durante varios meses prácticamente no tuve trabajo.
Y fue precisamente en ese momento cuando tuve que empezar a mirar las cosas de otra manera.
Empecé a buscar empleo en remoto por Internet
Hoy puede parecer normal buscar un trabajo remoto desde casa.
En aquel momento, para mí era más bien una necesidad.
No estaba pensando en construir una carrera internacional ni en trabajar desde otro país para empresas estadounidenses.
Necesitaba encontrar una alternativa.
Así que comencé a buscar por Internet ofertas de empleo remoto relacionadas con mis habilidades.
Tenía algo que podía aprovechar: hablaba inglés, tenía experiencia enseñándolo, había trabajado con traducción y ya había tenido algunas experiencias como intérprete.
En marzo de 2020 encontré una oferta que llamó mi atención.
Apliqué.
Y después ocurrió algo que demuestra que muchas veces una oportunidad profesional comienza con algo tan sencillo como enviar una solicitud.
Pasaron los meses.
Hasta que en agosto de ese mismo año recibí una llamada.
Me habían contactado.
Así comenzó mi experiencia trabajando para empresas en Estados Unidos de manera remota
Ese momento marcó un antes y un después en mi trayectoria profesional.
La oportunidad que había comenzado con una solicitud de empleo por Internet terminó convirtiéndose en mi entrada al mundo de la interpretación remota para empresas de Estados Unidos.
Pasé de realizar trabajos principalmente presenciales y locales a participar en comunicaciones profesionales a distancia.
Ya no necesitaba tener una oficina física para poder trabajar.
La conexión a Internet, un ordenador, unos buenos auriculares y mis conocimientos de idiomas se convirtieron en parte de mi lugar de trabajo.
Y eso cambió por completo mi manera de entender el trabajo.
No era simplemente hablar inglés
Una de las primeras cosas que comprendí trabajando como intérprete remoto fue que saber inglés y trabajar profesionalmente interpretando son cosas diferentes.
Aunque llevaba años enseñando inglés, interpretar exige otro tipo de habilidades.
Tienes que escuchar mientras procesas la información.
Tienes que entender rápidamente lo que la persona quiere comunicar.
Y después tienes que trasladarlo al otro idioma de la manera más fiel posible.
No puedes simplemente detener una conversación cada vez que necesitas pensar en una palabra.
La comunicación continúa.
Por eso la capacidad de escucha, la concentración y la rapidez mental son tan importantes.
Cuando la interpretación entra en el ámbito médico
Una conversación entre un profesional de la salud y un paciente no es una conversación cualquiera.
Puede haber un paciente explicando sus síntomas, un profesional haciendo preguntas, instrucciones relacionadas con un tratamiento o información que necesita ser comprendida correctamente.
En ese contexto, la precisión adquiere una importancia enorme.
El intérprete no está allí para dar una opinión médica.
Tampoco está para sustituir al médico.
Su función es ayudar a que ambas partes puedan comunicarse.
Y precisamente por eso la responsabilidad profesional es tan importante.
Lo que aprendí como intérprete médico remoto
Una de las principales lecciones que me dejó esta experiencia fue que interpretar es, ante todo, escuchar.
Cuando enseñaba inglés, yo era quien hablaba buena parte del tiempo.
En interpretación sucede lo contrario.
Tienes que prestar atención constantemente.
Escuchar.
Procesar.
Recordar.
Interpretar.
Y volver a escuchar.
Todo esto puede ocurrir en cuestión de segundos.
Además, tienes que ser capaz de mantener la concentración incluso cuando la conversación se prolonga o cuando aparecen términos que no esperabas.
La terminología médica es otro mundo
Trabajar como intérprete médico también me hizo comprender la importancia de la especialización.
No basta con saber inglés y español.
El lenguaje que se utiliza en un entorno sanitario tiene características propias.
Hay términos relacionados con síntomas, partes del cuerpo, tratamientos, procedimientos, medicamentos, pruebas, especialistas y diferentes áreas de la medicina.
Pero, además, existe una diferencia entre la manera en que habla un profesional sanitario y la manera en que un paciente describe lo que le ocurre.
El paciente puede utilizar sus propias palabras.
El profesional puede emplear terminología técnica.
Y el intérprete debe conseguir que el mensaje llegue correctamente de un lado al otro.
Del aula a las llamadas internacionales
Cuando pienso en esa transición profesional, hay algo que me parece especialmente interesante.
Yo no dejé de utilizar las habilidades que había desarrollado como profesor de inglés.
Simplemente las utilicé de otra manera.
La enseñanza me había enseñado a comunicar.
Las traducciones me habían enseñado a trabajar con precisión.
Las interpretaciones presenciales me habían permitido enfrentarme a conversaciones reales.
Y el trabajo con personas y empresas me había acostumbrado a adaptarme a diferentes contextos.
Todo eso terminó siendo útil cuando comencé a trabajar remotamente.
Por eso, cuando alguien me pregunta cómo llegué a trabajar como intérprete remoto, mi respuesta no es que un día aprendí a interpretar.
Mi trayectoria se fue construyendo poco a poco.
La pandemia cambió también mi forma de pensar sobre el trabajo
Antes de 2020 yo veía una oficina física como algo prácticamente necesario para desarrollar determinadas actividades profesionales.
Después de aquella experiencia mi perspectiva cambió.
Descubrí que podía trabajar con personas y empresas situadas a miles de kilómetros sin necesidad de estar físicamente allí.
Desde España, Colombia o prácticamente cualquier lugar con las condiciones adecuadas, el concepto de trabajo internacional cambia completamente cuando existe la posibilidad de trabajar remotamente.
Para alguien que domina idiomas, esto puede abrir puertas que antes ni siquiera consideraba.
¿Se puede trabajar como intérprete remoto para Estados Unidos?
Mi experiencia demuestra que sí existen oportunidades para profesionales que trabajan con idiomas y que prestan servicios remotamente a empresas internacionales.
Pero también aprendí que hay que hacer una distinción importante.
No se trata simplemente de encontrar una oferta que diga «trabajo remoto».
Las empresas pueden tener requisitos diferentes dependiendo del puesto.
Algunas pueden buscar experiencia previa en interpretación.
Otras pueden valorar formación específica.
También pueden existir requisitos relacionados con el idioma, la disponibilidad, el tipo de conexión, el equipo utilizado o el país desde el que se trabaja.
Por eso mi recomendación es no asumir que todas las oportunidades de interpretación remota funcionan de la misma manera.
¿Es necesario vivir en Estados Unidos?
No necesariamente.
Una de las cosas que más me sorprendió de esta experiencia fue precisamente comprobar que una persona puede prestar servicios a empresas estadounidenses sin encontrarse físicamente en Estados Unidos.
Eso abre una perspectiva interesante para quienes viven en otros países y dominan el inglés.
Sin embargo, siempre hay que revisar las condiciones concretas de cada empresa y de cada vacante.
No todas las compañías aceptan trabajadores desde cualquier ubicación.
¿Qué necesitas para empezar como intérprete remoto?
No existe una fórmula idéntica para todo el mundo.
Pero sí considero importante tener una buena combinación de:
dominio del idioma, capacidad de comunicación, formación, experiencia, disciplina para trabajar a distancia.
También necesitas un entorno técnico adecuado.
Un ordenador fiable.
Una conexión estable.
Auriculares apropiados.
Y un lugar donde puedas trabajar sin interrupciones constantes.
Parece algo básico, pero cuando tu trabajo depende de escuchar cada palabra con precisión, cualquier problema técnico puede convertirse en un problema profesional.
Antes de que se me olvide, una buena silla «tipo gamer» es una excelente inversión para pasar horas frente al portátil.
¿Mi experiencia como profesor de inglés me ayudó?
Definitivamente.
Ser profesor me permitió desarrollar habilidades que después resultaron útiles en la interpretación.
Aprendí a escuchar diferentes maneras de hablar.
Aprendí a explicar conceptos.
Aprendí a adaptar mi comunicación a personas con diferentes niveles y necesidades.
Y, sobre todo, adquirí muchos años de contacto real con el idioma.
Pero también aprendí que un intérprete necesita seguir desarrollándose.
La enseñanza, la traducción y la interpretación están relacionadas, pero no son exactamente la misma profesión.
Cada una tiene sus propias técnicas.
¿Qué le diría hoy a alguien que quiere ser intérprete médico?
Le diría que no piense únicamente en el idioma.
El inglés puede abrir la puerta, pero no es suficiente para desarrollar una carrera profesional sólida.
Hay que estudiar la profesión.
Conocer las técnicas de interpretación.
Aprender terminología específica.
Practicar.
Desarrollar capacidad de escucha.
Y entender muy bien cuál es la responsabilidad de un intérprete.
También recomiendo aprovechar la experiencia que ya tengas.
Si has sido profesor, eso cuenta.
Si has trabajado en atención al público, también puede aportarte habilidades.
Si has traducido documentos, tienes una experiencia útil.
Si has trabajado con empresas, conoces dinámicas profesionales que pueden ayudarte.
No necesariamente tienes que empezar desde cero.
Mi historia comenzó antes de la primera llamada
Cuando pienso en aquel momento de marzo de 2020, cuando envié la solicitud de empleo, podría parecer que mi historia como intérprete remoto comenzó ese día.
Pero realmente empezó mucho antes.
Comenzó en las aulas.
En las clases particulares.
En las empresas.
En aquellas primeras interpretaciones presenciales.
En las traducciones.
En los documentos que ayudaba a gestionar para colombianos en el exterior.
Y también en todas las horas que pasé aprendiendo y utilizando el inglés.
La pandemia simplemente me obligó a descubrir que todo ese conocimiento podía utilizarse de una manera diferente.
De una oficina que quedó cerrada a un trabajo sin fronteras
Hay una ironía en todo esto.
En 2020 había alquilado una oficina pensando que ese era el siguiente paso para crecer profesionalmente.
La pandemia hizo que esa oficina dejara de tener sentido.
Pero al mismo tiempo me abrió una puerta que no había considerado.
La posibilidad de trabajar remotamente para empresas de otro país.
Lo que comenzó como una necesidad terminó convirtiéndose en una experiencia profesional que cambió mi manera de entender los idiomas, el trabajo remoto y las oportunidades internacionales.
Y creo que esa es una de las cosas más interesantes que puede ofrecer la experiencia profesional:
a veces una crisis no te lleva exactamente hacia donde habías planeado ir, pero puede mostrarte un camino que antes no habías visto.
¿Vale la pena formarse como intérprete médico?
Después de haber vivido esta experiencia, considero que sí puede ser una opción interesante para determinadas personas.
Especialmente para quienes ya tienen una buena base de inglés y español y quieren desarrollar una profesión especializada.
La interpretación médica combina varias áreas:
idiomas, comunicación, tecnología y conocimiento especializado.
Además, la modalidad remota permite explorar oportunidades profesionales que hace algunos años eran mucho más difíciles de imaginar.
Pero mi consejo es siempre el mismo:
formarse antes de lanzarse.
No asumir que hablar inglés es suficiente.
No pensar que una llamada de interpretación es simplemente una conversación traducida.
Y, sobre todo, entender que cuando hay una persona al otro lado que necesita comunicarse, nuestro trabajo tiene una responsabilidad real.
Mi experiencia y lo que hago hoy
Mi recorrido profesional no terminó con la interpretación remota.
La experiencia acumulada como profesor de inglés, traductor e intérprete terminó conectándose con otros proyectos relacionados con traducción, documentación, movilidad internacional y trabajo digital.
Por eso hoy considero que contar estas experiencias puede ser útil para otras personas que están intentando encontrar una salida profesional utilizando los idiomas que ya dominan.
Muchas veces tenemos habilidades que damos por sentadas porque llevamos años utilizándolas.
Pero quizá no hemos descubierto todavía cómo convertirlas en una oportunidad profesional.
En mi caso, fueron los idiomas.
Y una de las oportunidades que encontré fue la interpretación remota.
¿Qué hace un intérprete médico remoto?
Facilita la comunicación entre un paciente y un profesional sanitario cuando existe una barrera idiomática. Puede realizarse mediante teléfono o videollamada, dependiendo del servicio.
¿Puedo trabajar como intérprete remoto desde otro país?
Depende de la empresa y de sus condiciones de contratación. Algunas oportunidades permiten trabajar internacionalmente, mientras que otras están limitadas a determinados países.
¿Hablar inglés es suficiente para ser intérprete médico?
No. El dominio del idioma es fundamental, pero también son importantes la técnica de interpretación, la capacidad de escucha, la concentración y el conocimiento de terminología médica.
¿Mi experiencia como profesor de inglés puede ayudarme?
Sí. La enseñanza puede ayudarte a desarrollar comunicación, escucha, adaptación del lenguaje y dominio del idioma. Sin embargo, la interpretación requiere formación y habilidades específicas. Es una excelente forma de cambiar la profesión en el sector de los idiomas, si es lo que estás buscando.
¿Se puede trabajar para empresas de Estados Unidos sin vivir allí?
Existen oportunidades de trabajo remoto internacional, pero cada empresa establece sus propios requisitos y condiciones.
¿Qué equipo necesito para trabajar como intérprete remoto?
Normalmente necesitas un ordenador fiable, conexión estable a Internet, auriculares adecuados y un espacio de trabajo que permita mantener la concentración. Y no olvides una silla y escritorio cómodos!
¿Dónde puedo aprender interpretación médica?
Existen cursos y programas especializados en interpretación médica. Antes de elegir uno conviene revisar su contenido, modalidad, duración y orientación profesional. Aquí debajo te dejo un vídeo en el que profundizo más sobre mi experiencia personal y mi opinión respecto a un curso de interpretación de idiomas en el campo médico:
Una oportunidad que comenzó con una oferta de empleo
Mi historia como intérprete remoto no comenzó con un gran plan empresarial.
Comenzó en un momento complicado.
Había perdido buena parte de mi trabajo, la oficina que había alquilado ya no podía funcionar como había imaginado y necesitaba encontrar una alternativa.
Busqué una oferta.
Apliqué en marzo de 2020.
Y en agosto recibí aquella llamada.
A partir de ahí descubrí que podía utilizar mi experiencia con el inglés de una manera completamente diferente.
Primero como una oportunidad laboral.
Después como una nueva experiencia profesional.
Y finalmente como una prueba de que los conocimientos que acumulamos durante años pueden convertirse en oportunidades que todavía no imaginamos.
Esa es, probablemente, la principal lección que me dejó el camino de profesor de inglés a traductor y, finalmente, a intérprete remoto para empresas de Estados Unidos.
Si has llegado hasta aquí, no me queda más que agradecerte por leer un poco de mi historia. Espero que te ayude en tu viaje!
Un saludo!
